DEDOS DE LAS MANOS DESDE EL PUNTO DE VISTA METAFÍSICO

Los dedos son la prolongación de mis manos y el instrumento sirviendo a la manifestación de mis acciones en mi vida de cada día. Representan la acción en el momento presente, los detalles de la vida diaria. Por el tacto, puedo amar, acariciar, reñir, construir y crear. Mis dedos son la manifestación concreta de mis pensamientos, mis sentimientos. Una herida en el dedo me indica que intento quizás hacer demasiado, que voy demasiado lejos o demasiado de prisa. Llevo mi atención en demasiadas cosas al mismo tiempo y mis energías están dispersas. Me preocupo demasiado de las cosas por hacer. Poco importa la naturaleza de la herida (corte, rasguño, verruga, etc.) me preocupo con mis acciones presentes. Habitualmente, el nivel de la herida y el tipo de tejido implicado (la piel o los huesos) son importantes. Por ejemplo, un corte hasta el hueso implica una herida más profunda que un simple rasguño. Compruebo el/los dedo/s implicado/s y la respuesta a mis preguntas estará más clara. *A partir de ahora, tomo el tiempo de hacer una cosa a la vez porque acepto mi dimensión humana y corto mi impaciencia que me incita a adelantar demasiado rápidamente. DEDOS – PULGAR El pulgar está vinculado a la presión, la que me coloco en los hombros tanto como la que exijo de los demás! Es un dedo poderoso que simboliza la fuerza, mi necesidad de poder y que sirve a empujar, juzgar, apresurar así como apreciar las acciones de los demás (pulgar arriba o abajo) tanto como mis propias intervenciones. Cuando enseño el pulgar hacía arriba teniendo la mano cerrada, doy mi aprobación; el pulgar hacía abajo, mi desacuerdo o mi rechazo. El pulgar esta vinculado a mi intelecto, a mis intercambios inter – personales y a mi sensibilidad. El pulgar determina pues el tipo de contactos que tengo con los demás y yo mismo. Un niño se chupa el pulgar en las situaciones en que se siente inseguro, por lo tanto el pulgar representa la seguridad y la protección. Todas las heridas en el pulgar se vinculan a un exceso de esfuerzo mental, un cúmulo excesivo de ideas y de preocupaciones y una tendencia a ser pesimista. ¿Son sanos mis intercambios con los demás? ¿Empujo demasiado los demás o me siento empujado por una vida acelerada? El pulgar simboliza también la vida y la supervivencia, la gana de vivir su vida y no de morir (si conservo mi pulgar en el interior de una mano cerrada, soy una persona introvertida que quizás tiene ganas de morir o que siente la necesidad de replegarse sobre sí para protegerse del mundo exterior). *A partir de ahora, lo hago todo para estar en paz conmigo mismo. Observo los signos vinculados con mi pulgar y me mantengo vigilante cuando algo me sucede. Dejo subir la tristeza que me habita. *Acepto la vida y las situaciones sin hacer demasiado drama porque sé que el universo cuida de mí!

DEDOS – ÍNDICE El índice representa el ego bajo todos estos aspectos: autoridad, orgullo, suficiencia… En mis comportamientos no verbales, cuando activo mi índice apuntándolo con frecuencia, esto indica un rechazo de autoridad, bien sea de los padres u otra. Intento expresar la autoridad de modo “reactivo” es decir en reacción con las diferentes formas de autoridad presentes. Mi miedo de la autoridad puede incluso causarme trastornos de digestión. Tengo miedo de estar cogido en la trampa, de no estar reconocido en mi justo valor. Tengo miedo de la autoridad y no acepto que sea presente en mi vida. Quiero hacer valer mi criterio a toda costa! Cuando uso mi índice para imponer mis ideas de un modo bastante autoritario, es mi modo de afirmar mi “poder personal”. Tomo consciencia que a menudo, son mis llantos los que me hacen actuar de esta manera. Tengo una gran sensibilidad emocional y necesito sentirme en seguridad en la vida. Comprendo que tener razón por un todo o una nada, no es lo que cuenta. Conservo mis energías para cosas importantes. ¿Es realmente la autoridad que me molesta? Quizás se trate de un sentimiento de impotencia o de inseguridad que remonta a mi infancia frente a la autoridad de los padres. *A partir de ahora acepto las formas de autoridad que me molestan sabiendo que existen para hacerme evolucionar positivamente. DEDOS – MAYOR El dedo mayor, el dedo más largo de la mano, representa la creatividad, la sexualidad y la ira. En suma, simboliza muchas cosas y debo prestarle una atención particular. Una herida a este dedo significa que mi vida sexual no va como lo deseo o que me inclino demasiado fácilmente frente al destino. Vivo una pena o una tensión vinculada con la insatisfacción, y la ira se instala paulatinamente. Esta reacción me impide realizar mis deseos concretos. Mi lado creativo está restringido por una falta de confianza. De ahora en adelante, identifico el aspecto de mi sexualidad o de mi creatividad que está en causa. *Aceptoexpresar mis necesidades en vez de dejar subir la ira. Comprendo que únicamente mis miedos (el orgullo) me impiden expresarme. DEDOS – ANULAR O CORAZON Anular, de la palabra “anillo”, es el símbolo de la unión y representa mis lazos afectivos. Cualquier herida a este dedo procede de una pena o de una dificultad en mis relaciones afectivas; puede ser frente a mi marido, mi mujer, mis hijos y, en ciertos casos, incluso frente a mis padres. Esta herida es la manifestación externa de una herida interior de la cual no he hablado probablemente con nadie. Me es difícil hacer la unión conmigo mismo, vivir con esta pena interior que me pesa. Quizás tengo tendencia a exagerar la situación. ¿Qué es lo que me molesta? *Aceptodesprenderme para ver mejor la situación. ¿Qué es lo que me impide expresarme? ¿Quizás me imagino la reacción del otro? Aprendo a comprobar y comprendo que entre imaginar y saber, hay una gran diferencia. Comprobar me permite tener relaciones mucho más armoniosas y me enseña también a dialogar. DEDOS – AURICULAR O MEÑIQUE (dedo pequeño) El auricular está directamente vinculado con el corazón. Representa la familia así como todos los aspectos familiares de mi vida, en particular el amor y la armonía familiar. Cuando me hago una herida en este dedo, esto indica que vivo emociones frente a mi familia que debería exteriorizar, una falta de armonía en el interior de mi pareja o una simple carencia de amor de sí. Cualquier daño al dedo pequeño (rasguño, quemadura, etc.) denota seguramente una emotividad demasiado grande. Tengo seguramente la desgraciada costumbre de preocuparme por pequeñeces (dedo pequeño) y mi emotividad predomina. Me vuelvo pretencioso y esto me desequilibra y me impide comprender a la gente y los acontecimientos de mi vida. *Acepto mirar los acontecimientos y las situaciones con la simplicidad de un niño. Desdramatizando y revelando apertura mental, aprendo a afirmarme y a comunicar. Voy hacía delante más alegremente. Necesito mucho más calma interior. En vez de jugar un papel y vivir en un mundo en que las apariencias importan más que el “ser”, tengo ventaja en volver a las cosas simples y a ser yo mismo. CHUPARSE EL PULGAR Al chuparme el pulgar, deseo así volver a crear la sensación de bienestar que sentía cuando estaba en el vientre de mi madre. También ocurre que el pulgar esté sustituido por el dedo medio (mayor), el cual representa la sensibilidad. El calor y la humedad de mi boca me procuran la seguridad, la sensación de estar al albergue del mundo exterior. Debo reforzar mi sentimiento de seguridad interior, cuidando de mí y dándome placer.

ME PERMITO

ME PERMITO
Me doy permiso para separarme de personas que me traten con brusquedad, presiones o violencia, de las que me ignoran, me niegan un beso, un abrazo… No acepto ni la brusquedad ni mucho menos la violencia aunque vengan de mis padres o de mi marido, o mujer. Ni de mis hijos, ni de mi jefe, ni de nadie. Las personas bruscas o violentas quedan ya, desde este mismo momento fuera de mi vida. Soy un ser humano que trata con consideración y respeto a los demás. Merezco también consideración y respeto. Me doy permiso para no obligarme a ser “el alma de la fiesta”, el que pone el entusiasmo en las situaciones, ni ser la persona que pone el calor humano en el hogar, la que está dispuesta al diálogo para resolver conflictos cuando los demás ni siquiera lo intentan. No he nacido para entretener y dar energía a los demás a costa de agotarme yo: no he nacido para estimularles con tal de que continúen a mi lado. Mi propia existencia, mi ser; ya es valioso. Si quieren continuar a mi lado deben aprender a valorarme. Mi presencia ya es suficiente: no he de agotarme haciendo más. Me doy permiso para no tolerar exigencias desproporcionadas en el trabajo. No voy a cargar con responsabilidades que corresponden a otros y que tienen tendencia a desentenderse. Si las exigencias de mis superiores son desproporcionadas hablaré con ellos clara y serenamente. Me doy permiso para no hundirme las espaldas con cargas ajenas Me doy permiso para dejar que se desvanezcan los miedos que me infundieron mis padres y las personas que me educaron. El mundo no es sólo hostilidad, engaño o agresión: hay también mucha belleza y alegría inexplorada. Decido abandonar los miedos conocidos y me arriesgo a explorar las aventuras por conocer. Más vale lo bueno que ya he ido conociendo y lo mejor que aún está por conocer. Voy a explorar sin angustia. Me doy permiso para no agotarme intentando ser una persona excelente. No soy perfecto, nadie es perfecto y la perfección es oprimente. Me permito rechazar las ideas que me inculcaron en la infancia intentando que me amoldara a los esquemas ajenos, intentando obligarme a ser perfecto: un hombre sin fisuras, rígidamente irreprochable. Es decir: inhumano. Asumo plenamente mi derecho a defenderme, a rechazar la hostilidad ajena, a no ser tan correcto como quieren; y asumo mi derecho a ponerles límites y barreras a algunas personas sin sentirme culpable. No he nacido para ser la víctima de nadie. Me doy permiso para no estar esperando alabanzas, manifestaciones de ternura o la valoración de los otros. Me permito no sufrir angustia esperando una llamada de teléfono, una palabra amable o un gesto de consideración. Me afirmo como una persona no adicta a la angustia. Soy yo quien me valoro, me acepto y me aprecio No espero a que vengan esas consideraciones desde el exterior. Y no espero encerrado o recluido ni en casa, ni en un pequeño círculo de personas de las que depender. Al contrario de lo que me enseñaron en la infancia, la vida es una experiencia de abundancia. Empiezo por reconocer mis valores, Y el resto vendrá solo. No espero de fuera. Me doy permiso para no estar al día en muchas cuestiones de la vida: no necesito tanta información, tanto programa de ordenador, tanta película de cine, tanto periódico, tanto libro, tantas músicas. Decido no intentar absorber el exceso de información. Me permito no querer saberlo todo. Me permito no aparentar que estoy al día en todo o en casi todo. Y me doy permiso para saborear las cosas de la vida que mi cuerpo y mi mente pueden asimilar con un ritmo tranquilo. Decido profundizar en todo cuanto ya tengo y soy. Con lo que soy es más que suficiente. Y aún sobra. Me doy permiso para ser inmune a los elogios o alabanzas desmesurados: las personas que se exceden en consideración resultan abrumadoras. Y dan tanto porque quieren recibir mucho más a cambio. Prefiero las relaciones menos densas. Me permito un vivir con levedad, sin cargas ni demandas excesivas. No entro en su juego. Me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtico. No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan, que me disgustan o que no deseo. No me esfuerzo por complacer. Si intentan presionarme para que haga lo que mi cuerpo y mi mente no quieren hacer, me afirmo tranquila y firmemente diciendo que no. Es sencillo y liberador acostumbrarse a decir “no”. Me doy el permiso más importante de todos: el de ser auténtico. No me impongo soportar situaciones y convenciones sociales que agotan, que me disgustan o que no deseo. No me esfuerzo por complacer. Elijo lo que me da salud y vitalidad. Me hago más fuerte y más sereno cuando mis decisiones las expreso como forma de decir lo que yo quiero o no quiero, y no como forma de despreciar las elecciones de otros. No me justificaré: si estoy alegre, lo estoy; si estoy menos alegre, lo estoy; si un día señalado del calendario es socialmente obligatorio sentirse feliz, yo estaré como estaré. Me permito estar tal como me sienta bien conmigo mismo y no como me ordenan las costumbres y los que me rodean: lo “normal” y lo “anormal” en mis estados emocionales lo establezco yo.
Joaquín Argente

 

SI TE GUSTO ESTE ARTICULO PON UN ME GUSTA

SIGUEME EN FACEBOOK  PAGINA EL GRIAL DEL TAROT

SI TIENES DUDAS DE AMOR, TRABAJO O QUIERES CONTACTAR A NIVEL ESPIRITUAL

NO TE OLVIDES ME PUEDES CONSULTAR : 696422736 – 925536069

YO SOY

YO SOY
Cuando me permito desprenderme de todo que es ilusión puedo tocar lo es de verdad, me abro a recibir todo lo armonioso que es para mi desde relaciones, situaciones, sentimiento,mi estado laboral, físico y mental, emociones etc… Permito mi expandir y apenas ser yo. Me permito ser apenas ese yo completo con sus virtudes, intentando ser y dar lo mejor de mi a esta existencia, con la esperanza de que cuando mi cuerpo físico no este aquí sea recuerdado y sentido por aquellos a los que quiero por el amor que supe dar. Yo soy e seré apenas YO… Amando el yo que soy. Amando y respectando al yo que tu también eres. Amando y respectando a todo lo que rodea. Amando y respectando. Yo soy amor, Soy un ser muy especial que Dios a cubierto de virtudes y algunos defectos para aprender de ellos mismo. Un ser que esta en esta existencia para amar y crecer como ser para aprender expresar el amor de todo lo divino que el creador me ha permitido ser.

 

SI TE GUSTO ESTE ARTICULO PON UN ME GUSTA

SIGUEME EN FACEBOOK  PAGINA EL GRIAL DEL TAROT

SI TIENES DUDAS DE AMOR, TRABAJO O QUIERES CONTACTAR A NIVEL ESPIRITUAL

NO TE OLVIDES ME PUEDES CONSULTAR : 696422736 – 925536069