LOS PRINCIPADOS ÁNGELES MINISTRANTES

Más allá de los arcángeles están los principados. Son los ángeles guardianes de todos los grandes grupos, desde naciones, ciudades y corporaciones multinacionales, como por ejemplo. la Unesco, la Cruz Roja. Tal vez sería adecuado llamarles ángeles integradores; hay muchos de ellos dedicados a nuestro planeta. Los principados están a la cabeza de las parroquias y les rodea una gran corte de ángeles, ellos cantan día y noche ante el Santísimo Sacramento, orando por la comunidad parroquial. Ante el altar ellos adoran al Padre, que generalmente permanece algo olvidado y ofrecen satisfacción pidiendo misericordia por la tibieza de los fieles. Ellos velan para que los niños sean bautizados y los moribundos reciban los últimos sacramentos.
JerarquÃ-a angelical
Cada vez que alguien comete sacrilegio o recibe los sacramentos en forma sacrílega, ellos se inclinan hasta el suelo y hacen intensas oraciones reparadoras. Ningún sacerdote debería dejar de saludar al ángel del santuario, pues las bendiciones que recibirá son de una grandeza y abundancia inexpresables. El culto a los principados aporta, ante todo, amor y perseverancia a la oración. Cada vez que pasemos ante una iglesia, saludemos a su protector.Ángel del Santuario, yo te saludo, te doy gracias, y a través tuyo saludo y doy gracias a todos tus hermanos los ángeles que tienen los mismos cargos y las mismas funciones en todos los santuarios del mundo. Deberíamos agregar una pequeña oración hacia Jesús Sacramentado y tendremos la alegría interior de saber que será presentada por quien es el consolador y reparador de tantos olvidos, ingratitudes y faltas por parte de los hombres: el ángel principado de cada parroquia.

 

 

 

VIRTUDES

Más allá de los Poderes existe otro grupo de seres celestiales a quienes conocemos como Virtudes. Son de gran importancia para nosotros porque pueden proyectar grandes niveles de energía divina; a medida que más grupos de personas aprendan a trabajar con los ángeles, habrá una mayor cantidad de energía creadora disponible para nuestro planeta. Las virtudes personifican la fuerza, Dios les envía a todos aquellos que se esfuerzan por llegar a ser mejores y que una vez eliminada una limitante, usan todos los medios espirituales para seguir adelante y no recaer.
imagesTK9TLDZ3
A los pecadores convertidos y a quienes están luchando por salir de vicios y malas costumbres, se les asigna uno de estos ángeles como apoyo y ayuda para superarse. Aquellos que quieren avanzar rápidamente en la vida espiritual deben invocarlos muy especialmente, porque los buenos propósitos muchas veces no bastan, se requiere disciplina, perseverancia y constancia, la fortaleza que aportan las Virtudes es un valioso aporte para el logro de nuestros mejores propósitos.

 

 

 

LOS GUARDIANES DEL HOGAR

Cuidan el núcleo familiar, protegen a los ancianos y a los niños. Una familia puesta concientemente bajo protección de estos ángeles vive en una constante aura de bendición y de armonía. Colaboran activamente en el crecimiento espiritual de la familia, interviniendo también para defenderla de las controversias y de los problemas materiales.
8d29bf57cb1et
Ofrenda: en cada dormitorio coloque un florero con una rosa amarilla. Al lado de la flor encienda una vela amarilla también. Este ritual debe realizarse en la noche de un domingo.

 

 

JERARQUIA ANGELICAL

Jerarquía Angelical Ángeles Los Ángeles son seres infinitamente amorosos y están contigo TODO el tiempo, ellos esperan por tus plegarias y tu llamado para actuar. El nivel energético vibracional de estos seres es muy fino y alto y para poder tener mejor contacto con ellos tu calidad de energía debe también afinarse. Los Ángeles pertenecen a grupos que se diferencian por sus niveles de energía, aunque nos parezca que hay rangos jerárquicos, es más apropiado ver todo este concepto como un gran círculo, en el que lo más alto y lo más bajo se dan la mano. Primera jerarquía: Básicamente está dirigida a alabar a Dios y llevar a cabo todo lo relacionado a los Cielos.

1. Serafines 2. Querubines 3. Tronos Segunda jerarquía: Trata con el balance de lo espiritual y lo material, se encarga de las grandes masas como países y religiones. 4. Dominios 5. Virtudes 6. Poderes Tercera jerarquía: Son los mensajeros divinos y los más cercanos a la humanidad. 7. Principados 8. Arcángeles 9. Ángeles Custodios o Ángeles de la Guarda Los Ángeles tienen el propósito de ayudarnos a comprender que la Divinidad se halla en cada uno de nosotros y en todo lo que nos rodea. Proporcionan el espíritu de amor y protección que es vital para la alimentación de nuestras almas en este plano terrenal. De estas tres jerarquías, es la tercera aquella con la que por estar más cerca de nosotros podemos conectarnos y entre ellos se encuentran los Arcángeles y los Ángeles Custodios o Ángeles de la Guarda.

 

SIGUEME EN FACEBOOK

 

QUERUBINES

Querubines Un querubín (כרוב hebreo, kruvim plural del כרובים) es una entidad sobrenatural mencionada en repetidas ocasiones en la Torah (la Biblia Hebrea), y en el Libro de las Revelaciones (un texto del Nuevo Testamento), y también fue representado en el arte occidental con frecuencia. Perspectivas religiosas Judaísmo El Judaísmo Ortodoxo sostiene la creencia en la existencia de los ángeles, incluyendo a los ángeles dentro de su angeología, al igual que el Judaísmo Conservador, aunque algunos factores interpretan ciertas referencias litúrgicas a los querubines de forma más figurativa. De acuerdo con el Talmud, cuando el Birkat HaMazon (la acción de Gracias después de las comidas) es recitada por al menos diez mil personas sentadas en una comida, la bendición especial “Bendito es Ha- Shem nuestro Señor, el Dios de Israel, que habita entre los querubines” tradicionalmente se añade a la liturgia regular. El término también se usa para referirse a las descripciones de los querubines en el Templo de Salomón, incluyendo a los dos querubines que fueron parte del Arca de la Alianza. El libro de los Números describe la voz de Dios hablándole a Moisés desde lo alto del Arca, entre dos querubines (Números 7:89). El Judaísmo reformista y el Judaísmo reconstruccionista generalmente rechazan las referencias a los ángeles, o las interpretan metafóricamente. Sin embargo, en la Kabalá y en los principios del Judaísmo jasídico y del misticismo judío, existe una fuerte creencia en los querubines, que junto con otro ángeles, se considera que tiene roles místicos. El Zohar, una colección de libros místicos judíos sumamente importante, establece que los querubines fueron guiados por uno de los suyos, llamado Kerubiel.

Islam Hasta cierto punto el buraq- un animal volador blanco y largo, más grande que un burro pero más pequeño que una mula, que en el Islam se considera que es el monte de los Profetas-, se parece al kirabu descrito anteriormente, o a otras criaturas híbridas. El buraq, sin embargo, es considerado un ángel. Los ángeles en general son representados en las fuentes islámicas como capaces de tomar numerosas formas, que pueden ser más o menos humanas, e incluyen muchas de las características conocidas en las tradiciones judías y cristianas. Cristiandad En la Teología católica, así como en las ideas presentadas en las obras de Pseudo- Dionisio, el querubín ocupa el segundo lugar en el rango de la jerarquía angelical, debajo de los serafines. En el arte occidental, los Putti son confundidos a veces con los Querubines, aunque no tienen nada en común. Un querubín es descrito por el profeta Ezequiel. Acorde a los editores de la enciclopedia judía de 1906, los Lammasu fueron originariamente descritos con cabeza de rey, cuerpo de león, y alas de águila, pero debido a la belleza artística de las alas, éstas pasaron a ser la parte más prominente en la imaginería. Las alas luego fueron apropiadas por el hombre, dando lugar a la imagen esterotípica del ángel. El grifo –una criatura similar pero con cabeza de águila en lugar de una de león-, también fue propuesto como un origen, surgido en la cultura israelita como resultado del uso hitita de los grifos (más que ser descritos como bestias agresivas, las descripciones hititas los muestran sentados en calma, como guardianes), y algunos estudiosos han propuesto que grifo puede relacionarse con querubín, pero los Lammasu fueron significativamente más importantes en la cultura levantina, y por eso es más probable que sean su origen. Según los editores de la enciclopedia judía, la tradición temprana israelita concibió a los querubines como guardianes del Jardín del Edén, estando desprovistos de sentimientos humanos, y llevando la responsabilidad de representar a los dioses y de guardar los santuarios de intrusos, de la misma manera que aparece en un relato encontrado en la Tabla 9 de las inscripciones de Nimrud. En esta visión, los querubines, al igual que los shedu, fueron probablemente en su origen descripciones de dioses de la tormenta, sobre todo de los vientos tormentosos. Esta visión es una hipótesis que explica la razón por la que los querubines son representados en acción a medida que la carroza de Yahweh avanza en el sueño de Ezequiel, los Libros de Samuel, los pasajes paralelos del último Libro de las Crónicas, y pasajes en los primeros Salmos.

 

 

 

SERAFINES

LOS MÁS CERCANOS AL PADRE:
Serafines en el Cristianismo Los Serafines y los Querubines son, en la teología cristiana, dos tipos separados de ángeles. Las descripciones de los Serafines, Querubines, y Ofanimes son a menudo similares, pero igualmente se diferencian. Serafines en la teología cristiana En la teología medieval neo-platónica, los Serafines pertenecían al orden más alto, o coro angélico, de la jerarquía de los ángeles. Se dice que son los guardianes del trono de Dios, y continuamente cantan Kadosh, Kadosh, Kadosh, es decir, ‘Bendito, Bendito, Bendito’ (ver Isaías 6: 3 “Bendito, Bendito, Bendito es el Señor de los ejércitos, la Tierra entera está llena de su gloria”). Este canto es referido como ‘el Trisagión’. El escritor medieval Pseudo Dionisio el Areopagita incluyó a los serafines en su obra Jerarquía Celestial (vii), lo que ayudó a disminuir la naturaleza fiera de los serafines en la imaginería medieval. Es aquí donde los Serafines son descritos como seres que se ocupan de mantener a la Divinidad en perfecto orden, y no se limitan a cantar el trisagión. Tomando datos de los escritos de la tradición rabínica, él da una etimología a los serafines diciendo que son “aquellos que prenden o hacen fuego”: “El nombre Serafín claramente indica su incesante y eterna revolución en torno a los Divinos Principios, su calor y su sabiduría, la exhuberancia de su intensa, perpetua e incansable actividad, y su elevada y enérgica asimilación a sus inferiores, prendiendo e incendiándolos con su propio calor, y purificándolos completamente por medio de una llama ardiente; y por el invisible, eterno, radiante e iluminador poder, disipando y destruyendo las sombras de la oscuridad” (Jerarquía Celestial, vii). Tomás Aquino en la Summa Theologiae ofrece la descripción de la naturaleza de un serafín: “El nombre ‘serafín’ no viene sólo de la caridad, sino del exceso de caridad, expresado por la palabra ardor o fuego.

De ahí que Dionisio (Jer. Cel. Vii) expone el término ‘serafín’ acorde a las propiedades del fuego, que contiene un exceso de calor. Sobre el fuego podemos considerar tres cosas. La primera es que el movimiento es hacia arriba y continuo. Esto significa que nacen ineludiblemente hacia Dios. En segundo lugar, la fuerza activa que es el ‘calor’, y que no se encuentra únicamente en el fuego, sino que existe con cierta agudeza ya que posee una acción de penetración que alcanza incluso a las cosas más chicas, y a las que fuere, con gran y abundante fervor; a través de él la acción de los ángeles se significa, al ejercitarse poderosamente sobre aquellos que son sujeto de este, enardeciéndolos con fervor, y limpiándolos por completo con su calor. En tercer lugar consideramos en el fuego la cualidad de la claridad, o de la brillantez; lo que significa que estos ángeles tienen en ellos mismos una luz inextinguible, y que ellos también iluminan a los demás”. Con la renovación del neo-platonismo en la academia, formado alrededor de Lorenzo de Medici, los serafines tomaron un rol místico con Pico Della Mirandola y su obra Oración sobre la dignidad del hombre (1487), epítome del humanismo renacentista. Pico tomó la fiereza de los Serafines –“ellos queman con el fuego de la caridad”- como los modelos más altos de la aspiración humana: “impacientes de cualquier segundo lugar, déjanos emular la dignidad y la gloria. Y, si lo deseamos, seremos inferiores a ellos en nada”, anunció el joven Pico, en el primer flujo de confidencia optimista en la capacidad humana que es la acuñación del Renacimiento. “A la luz de la inteligencia, meditando sobre el Creador en su trabajo, y el trabajo en su Creador, seremos resplandecientes con la luz de los querubines. Si ardemos de amor únicamente por el Creador, su fuego consumidor nos transformará rápidamente en semblanzas ardientes de los Serafines”. Buenaventura, un teólogo franciscano que fue contemporáneo de Tomás Aquino, usa las seis alas de los serafines como una importante construcción analógica en su obra mística El viaje de la mente hacia Dios (The Journey of the mind to God). Los Serafines también son mencionados en el Libro de las Revelaciones por estar eternamente en presencia de Dios, alabándolo constantemente: “Día y noche no cesan de decir: ‘Bendito, bendito, bendito es el Señor Dios Todopoderoso, que fue, es y será”. A medida que se desarrollaban en la teología cristiana, los serafines son seres de pura luz y tienen comunicación directa con Dios. Ellos resuenan con el fuego simbólicamente atado tanto a la purificación como al amor. La misma etimología de ‘serafín’ viene de la palabra saraph. Saraph en todas sus formas es usada para connotar un estado fiero e incendiario. Los serafines, como son descritos clásicamente, pueden ser identificados por sus seis alas radiantes de su cara angelical.

 

 

 

DOMINIOS O DOMINACIONES

PRINCIPES DE LA CORTE CELESTIAL Los Dominios son los seres celestiales que gobiernan las actividades de todos los grupos en las categorías anteriormente descritas. También se ocupan de la integración entre las partes espiritual y material de nuestro mundo. Reciben sus órdenes directamente del Padre y rara vez se ponen en contacto con los seres humanos en general, pues se ocupan de actividades muy especializadas, no obstante su trabajo sigue vinculado con nuestra realidad. Asisten a todos aquellos que se esfuerzan en extender el reino de Dios sobre la tierra.

El Padre les envía a quienes están llamados a enseñar, bien sea en una universidad o desde un púlpito, a los misioneros, a los superiores de conventos o seminarios y a todos aquellos que dirigen espiritualmente a otras personas; es fundamental ser muy humildes y dar gloria al Padre constantemente, con lo cual las Dominaciones permanecen cerca de ellos. Pidámosles por aquellos que viven en el error y falta de fe; para que aquellos a quienes protegen terminen por reconocer y apreciar los logros que provienen del poder y la ayuda de los ángeles. Cuando se les invoca en etapas de depresión y descorazonamiento, Dios nos concede, a través de ellos, la gracia de la espiritualidad.

 

 

 

TRONOS

Tronos Los Tronos son una clase de seres celestiales mencionados por Pablo de Tarso en Colosenses 1:16 (Nuevo Testamento) y tienen relación con el trono de Dios Padre. Son los símbolos vivientes de la justicia y autoridad de Dios. Según el Nuevo Testamento, estos seres celestiales están entre los Órdenes que sirven a Cristo. Los Tronos son mencionados nuevamente en Revelaciones 11:16. El orden correspondiente de ángeles en el Judaísmo se llama ‘abalim’ o ‘arelim’. Los ofanim (ruedas de Galgallin) son una clase distinta de seres celestiales, ubicados bajo varias jerarquías cristianas angelicales, que también son conocidas como ‘Tronos’, en referencia a Daniel 7:9 (Antiguo Testamento). Son los que llevan al trono de Dios, por eso llevan ese nombre. Se los describe como enormes ruedas cubiertas de ojos. Acerca de los Tronos Los Tronos son ángeles pertenecientes al Sexto Orden (segunda esfera); se trata de seres de tremendo poder y movimiento.

Son los guardianes de las energías más altas. Ellos se ocupan de que estas energías mantengan las conexiones y fluyan a través de las esferas. Actúan como los conductos de los mundos físicos y tienden a ser inmóviles en su existencia. Tronos: Según la tradición El espíritu de Dios es transmitido de alguna manera a estos ángeles, que a su vez pasan el mensaje a los hombres y a los ángeles inferiores. Los Tronos son conocidos en las escrituras como los transportadores de la justicia, pero su status en la jerarquía es confuso, a veces están por encima de los serafines, y a veces están al mismo nivel que los querubines. Pertenecen al segundo Coro, y tienen planetas asignados. Esta posición los convierte en algunos de los ángeles más poderosos al servicio de Dios. Según Tomás de Aquino, los Tronos tienen la tarea de deliberar la disposición de los juicios divinos. En otras palabras, ellos llevan a cabo o completan la justicia divina del Señor. Crean, comunican y colectan las energías positivas entrantes y salientes. La dispensación de la justicia es importante para los Tronos, ellos envían energías curativas a las víctimas y brillan con luz sobre las injusticias para llamar nuestra atención a su existencia. Al igual que sus contrapartes en la segunda tríada angelical, ellos son los más cercanos de todos los ángeles a la perfección espiritual y emanan la luz de Dios reflejando su bondad. A pesar de su grandeza ellos son muy humildes, característica que les permite dispensar justicia con objetividad perfecta y sin temor de caer en el orgullo o la ambición. Como son símbolos vivientes de la justicia de Dios y de su autoridad son llamados Tronos y llevan a un trono como su símbolo. Según las enseñanzas de la sabiduría occidental Los Tronos probablemente se puedan comparar con los “Señores de la Sabiduría”, una Jerarquía de Elohim astrológicamente asociada con Virgo, presentada en La concepción cósmica Rosicruciana. Ellos habitan, según esta cosmología, en el mundo del Espíritu Divino, que es la casa del Padre. Sin embargo, estas enseñanzas presentan directamente a los Tronos (de la visión del Antiguo Testamento) como una jerarquía más alta de seres celestiales llamada “Señores de las Llamas”. Según esta fuente, ambas jerarquías trabajaron juntas en un pasado remoto para el desarrollo de la humanidad.

 

 

 

LOS OFAN

 Un ofan es un ser celestial descrito en el Libro de Enoc como guardián constante (junto con los Querubines y Serafines) del trono de Dios. El término ‘ofan’ significa ‘rueda’ en Hebreo, por lo cual los ofanes han sido asociados con la descripción que aparece en Ezequiel 1: 15-21 y posiblemente con Daniel 7:9 (en este último aparecen mencionados como gagal, o ‘las ruedas de Gagallin’) y las cuatro ruedas cubiertas de ojos que se movían al lado de los querubines, bajo el Trono de Dios. Las cuatro ruedas se movían con los querubines porque su espíritu estaba en ellas. También se refieren a ellas como ‘las llenas de ojos’ en el Segundo Libro de Enoc. Los ofanim también son comparados con los Tronos, en asociación con las ‘ruedas’ que aparecen en la visión de Daniel 7:9 (Antiguo Testamento). Ellos llevan el trono de Dios, de ahí su nombre. Sin embargo, no parecen ser los mismos Tronos que menciona Pablo de Tarso en Colosenses 1:16 (Nuevo Testamento). Función y Filosofía Estos ángeles príncipes son llamados a menudo ‘Ophanim, ruedas de Galgallin’. Se dice que eran las mismísimas ruedas de la carroza celestial del Señor (Merkabah). “Las cuatro ruedas tienen llantas y su radio estaba lleno de ojos a su alrededor”. Con frecuencia se los nombra como las ‘llenas de ojos’. Gulley (1996, p.37) afirma que: “Los tronos, también conocidos como ‘ophanim’ y ‘galgallin’, son criaturas que funcionan como las carrozas de Dios conducidas por los querubines.

Se caracterizan por su paz y sumisión; Dios descansa en ellos. Los Tronos son descritos como enormes ruedas que contienen muchos ojos, y residen en un área del cosmos donde las formas materiales comienzan a tomar contextura. Cantan loas a Dios y permanecen eternamente en su presencia. Ellos mantienen la armonía cósmica de todas las leyes universales”. Los Ofanim y sus características Tienen la apariencia física más extraña de los ejércitos celestiales, ya que son representados como grandes ruedas brillantes cubiertas de ojos. Una explicación de esto (además de que actúan como la carroza de Dios), es que marcan el fin del primer Coro, donde las emanaciones de Dios comienzan a tomar formas más materiales, y por eso existen en un estado de transición. Los Ofanim en las tradiciones espirituales Ofanim en el Judaísmo Maimónides ubica a los ofanim como segundos en rango entre las diez categorías de ángeles que expone en la jerarquía angelical judía. Los ofanim son mencionados en la oración kal adon, a menudo cantada por la congregación, como parte del oficio matutino del Shabbat. En la jerarquía angelical judía los tronos y las ruedas son diferentes. Tronos en la iglesia Católica De Coelesti Hierarchia se refiere a los Tronos (la descripción del Antiguo testamento) como la tercera Orden de la primera esfera; los otros dos órdenes superiores son los Querubines y los Serafines. El texto dice que “El nombre de los más gloriosos y exultantes Tronos denota que están exentos e incontaminados de toda mancha y cosa terrenal, y que ascienden el camino empinado. Porque ellos no toman parte en lo mundano, sino que habitan junto al máximo poder, inamovible y perfecto, establecido en lo Más Alto, y reciben la divina Inmanencia sobre toda pasión y asunto, manifestándose a Dios y siendo abiertos a la participación divina”. Señores de las llamas en las enseñanzas de la sabiduría occidental La concepción cósmica rosicruciana refiere que ‘los señores de las llamas’ (una jerarquía de Eolhim astrológicamente asignada a Leo), son los Tronos que aparecen en la descripción del Antiguo Testamento ‘debido a la brillante luminosidad de sus cuerpos y sus grandes poderes espirituales’; las otras dos jerarquías de seres superiores son los querubines y serafines. Según sus enseñanzas, estas tres jerarquías han alcanzado la salvación, y por eso no son activos en el trabajo de la evolución.

 

 

 

ANGELES EN CASA

 Ritual 1) – INTRODUCCIÓN: Este Ritual se celebra por lo general en forma de Cadena, es decir, se recibe y se envía a personas previamente determinadas. También puede practicarse individualmente, omitiendo la parte de la cadena con los arreglos que correspondan. O eligiendo sólo los destinatarios, al no haberlo recibido de otro. Alguien te eligió a Ti para que lo recibas, aunque lo hayas hallado “por casualidad”. Tú deberás pensar muy bien si eliges o no a quien enviárselo. Es decir que inicialmente debe existir una responsabilidad previa, que se pone de manifiesto al seleccionar a los recipientes adecuados a quien se lo enviaremos, o al decidir que para esta ocasión mejor no lo lo enviamos a nadie. Nosotros lo decidimos. Los Angeles no nos castigarán por no cumplir con estos requerimientos, ni por ningún otro motivo, porque son todo Amor. Pero si no celebramos este Ritual -o cualquier otro- con el Amor, el Respeto y la Devoción que requiere, no hay motivo para celebrarlo ni para esperar sus efectos benéficos porque nosotros mismos no nos armonizamos con él. Cualquier Ritual es una Ceremonia de la que nos valemos para lograr que una lección se imprima en nuestra mente a través de una viva emoción. Es decir que si no ponemos nuestra mayor emoción en él simplemente no nos sirve. Así podemos afirmar que el Bautismo, por ejemplo, es un Ritual, porque a través de él comprendemos que nos hacemos Miembros de una Iglesia, que aceptamos su jerarquía, sus enseñanzas y sus reglamentos, que nos comprometemos a servirla y que en adelante recibiremos también sus beneficios. Existen muchos Rituales en la vida cotidiana, religiosos y profanos, y a muchos de ellos los celebramos sin saberlo, como la Jura a la Bandera, el canto de un Himno, la Bendición de los Alimentos, las Curaciones Psíquicas y otros. Dentro de lo esotérico existe infinidad de Rituales llamados de formas diferentes, como Ceremonias, Ejercicios, Iniciaciones, Sanaciones, etc. Es normal oir que nuestros ejercicios no nos dieron resultado y eso es porque los celebramos sin las tres condiciones elementales y básicas ya indicadas. 2) – PREPARATIVOS: a.- Recepción: Este ejercicio comienza cuando descubrimos el ejercicio por nuestros propios medios o alguien nos avisa con cierta anticipación que nos lo enviará. Lo correcto sería que nos avise con tres días de anticipación para darnos tiempo a preparar lo necesario. Si nos interesa hacerlo aceptamos el compromiso. Si sabemos que hay alguna dificultad lo rechazamos. Una vez que aceptamos, comenzamos a preparar el Oratorio. Si lo recibimos por otro medio que no sea cadena, podemos celebrarlo en forma individual o iniciando una cadena a partir de nosotros. En tal caso, no hay prisa. b.- El Oratorio: No es otra cosa que un lugar del que podemos disponer con alguna intimidad para nuestro trabajo esotérico. Debe contar también con las tres condiciones ya referidas. Y, preferentemente, debería poder permanecer los tres días que dura el ejercicio tal como lo preparamos. Si eso no es posible, deberemos desarmarlo al finalizar el trabajo diario y guardar los elementos con cuidado. Quienes nos dedicamos a los temas esotéricos generalmente nos comprometemos ante nuestra Escuela, Maestro, Angel, Preceptor o Guía, a tener un Oratorio siempre listo, en el que todos los días efectuamos de por vida nuestro trabajo a favor de nosotros, de nuestro mundo y de la humanidad. Cuando el Oratorio está armado, aunque sea una mesita de luz o de estudio, se convierte en un lugar Sagrado y debemos comportarnos ante él apropiadamente. c.- Destinatarios: Lo siguiente es decidir si lo enviamos a otras personas o no. En caso que nos decidamos por el sí, deberemos pensar bien a quienes se lo enviaremos.

Deben ser otras tres personas cualesquiera, con el único requerimiento que lo acepten de buena fe, a quienes les prometemos el envío para dentro de tres días. Cuando tenemos decidido quienes serán las tres personas, les pasamos antes que otra cosa y en ese mismo momento estas instrucciones, para que se familiaricen con ellas y preparen todo. De inmediato nos ponemos nosotros a cumplirlo. No es bueno enviarlo a cualquiera para sacárnoslo de encima. Por respeto, mejor es no darle curso. Si uno lo recibe pero luego decide no hacerlo, sólo habrá cometido una falta contra sí mismo y contra quien se lo envió, pero no es cierto que la falta se haya cometido ante los Arcángeles… El traslado sólo obedece a la necesidad de compartir y divulgar algo que nos resulta positivo y grato. Nada más. d.- Materiales: Ahora les detallo lo necesario para realizar este Ejercicio apropiadamente, ya que lo deberemos preparar con antelación. # Cuatro velones grandes blancos, que duren encendidos los tres días: 12 cm. de largo por 5 cm. de diámetro, como ejemplo. Hay algunos que se expenden con el nombre “Tres Días” o “Siete Días” según lo que duran. Si existen riesgos o impedimentos para dejarlos encendidos durante los tres días, bastará con hacerlo mientras nos dediquemos al ejercicio y luego apagarlos. Cada velón debe descansar sobre una base, candelero o platillo, preferente-mente también blanco. También hace falta una vela común blanca, sobre un candelero individual, que será la que utilizaremos para movernos de un lugar a otro y encender los velones y el incienso. Y, por supuesto, la infaltable caja de fósforos o cerillos, que no es recomendable reemplazar por un encendedor. Como precaución se sugiere colocar un poco de agua en los platillos, para que apague la llama de los velones si se consumen cuando no estemos cerca. # Cuatro flores blancas en su florero, copa o vaso, que deberá mantenerse por los tres días. Por su tamaño, perfume y calidad, son ideales los jazmines, claveles, rosas o similares. Cada uno verá las que hay disponibles según el país, la época y el costo. # Un apagavelas de cualquier tipo. El esoterista sabe que el fuego del Oratorio es Sagrado y nunca debe apagarse con un soplido. Se lo debe apagar con un apagavelas o en su defecto apretando con dos dedos humedecidos la base del pabilo. Si lo hacemos con decisión y sin vacilar, no nos quemamos. (Hay que practicarlo…) # Un Oratorio no está completo si no contiene la simbología de los cuatro elementos de la naturaleza y algún Símbolo o Imagen Sagrada de nuestra preferencia. En este caso estarán los cuatro elementos en los materiales enumerados. La tierra en las flores, el agua en los floreros y el fuego en las velas. Falta el aire, que se representará con el humo de varios sahumerios de buena calidad colocados en una base apropiada que proteja el Oratorio de las brasillas que puedan caer. O el de incienso, mexcla o hierbas aromáticas colocadas en un incensario o sahumador. La imagen o símbolo Sagrado puede ser una Cruz cualquiera, (Católica, Anksata, Celta, Caravaca, Rosacruz, etc.) un Buda, una Virgen, un Angel, un Sagrado Corazón, una lámina, estampa o cualquier Icono que nos resulte inspirador. Ese es el requerimiento principal: debe resultarnos inspirador. # Un esoterista que se precie tiene una ropa especialmente dedicada para trabajar en el Oratorio. Debe ser blanca, por lo que simboliza y por la característica especial de no absorber ninguna vibración. El blanco las rechaza a todas. Sirve un equipo deportivo, un juego de ropa común, una túnica, capa, sábana, mantel, lo que sea… ¡pero limpio! Inclusive es recomendable lavarse las manos o –mucho mejor- tomar una ducha y beber un vaso de agua fresca antes de practicar el trabajo espiritual. # Finalmente deberemos imprimir este Ritual, porque no podremos celebrarlo leyendo los diferentes puntos desde la PC. Sobre todo la parte que sigue a continuación que
es el Ritual propiamente dicho. # Por supuesto, ustedes verán que hay muchas cosas que pueden evitarse. Si les parece, evítenlos. Pero recuerden que cuanto más se ocupen de los detalles, mejor resultará todo. Ustedes lo deciden. Estas son instrucciones generales muy bien detalladas. Son las que practican los magos y esoteristas consumados. # Puede agregarse un equipo de audio para acompañar el Ritual con un fondo suave de música inspiradora, no rítmica ni ligera. 3) – DESARROLLO: a.- Invocación: Cuando llegue la hora que nos avisaron que nos enviarían nuestros Angeles (o cuando nosotros lo hayamos dispuesto) comienza el ejercicio. En realidad serán cuatro Arcángeles. Miguel, Rafael, Gabriel y Uriel. Son Entidades muy superiores y debemos entender que este ejercicio significa que nosotros nos armonizaremos con Su energía, pero para nada que Ellos llegarán a nuestra casa ni a nuestro Oratorio. Así como debemos ser respetuosos, también deberemos ser coherentes. Pero esto no debe desalentarnos, ya que el trabajo de armonizarnos con Ellos es por sí mismo un ejercicio trascendental y de gran contenido místico. Cuando estamos en Paz, decidimos iniciar el trabajo. Sentados en nuestro Oratorio, permanecemos unos minutos en meditación, preparándonos para la Celebración. Cuando sentimos que llegó el momento, nos ponemos de pie y hacemos nuestra señal de saludo preferida, como puede ser la Señal de la Cruz. Luego encendemos la vela y la colocamos en el centro de la mesa. Luego encendemos en ella el sahumerio o incienso. Permaneciendo de pie decimos en voz baja pero clara esta oración: “Amados Arcángeles Miguel, Rafael, Gabriel y Uriel: los invoco desde lo más profundo de mi Ser en los lazos de la Luz, la Paz y el Amor y los invito a que por su infinita misericordia acepten visitar mi casa y mi Oratorio, para que yo pueda comulgar con Ustedes y su maravillosa influencia.” b.- Recepción: Seguidamente tomarán la vela e irán a la puerta o ventana principal de la casa, como para oficiar de guía a los Visitantes. Visualizan con gran fuerza interior la llegada de las Cuatro Presencias, preferentemente en la forma de cuatro llamas o rayos de luz, aunque puede ser en la forma que más prefieran. Invítenlas a pasar como si se tratara de visitantes físicos, con esta otra oración, siempre en voz baja y clara: “Amados Arcángeles Miguel, Rafael, Gabriel y Uriel, sean bienvenidos a mi hogar, que será santificado por su presencia y voluntad. Los invito a mi Oratorio, al corazón de mi casa y al corazón de mi Ser, para que derramen sus bendiciones generosamente y me preparen en cuerpo, mente y espíritu para afrontar las pruebas que me resten pasar, adecuadamente.” c.- Ofrenda: Dicho esto diríjanse al Oratorio como si guiaran a los Visitantes, enciendan los cuatro velones con la vela y siéntense nuevamente visualizando a los Arcángeles frente o junto a Ustedes, ya sea de pie o sentados en tronos, o como si flotaran en la habitación rodeados de una nube luminosa. Esta visualización depende sólo de ustedes y de la idea que pueden formarse de Ellos y la situación. Sin detenerse demasiado en detalles que no vienen al caso, sientan interiormente y con toda el Ser la presencia de Ellos. Y luego digan la siguiente oración: “Estas velas, este incienso y estas flores son el presente y homenaje que dispuse para Ustedes, Amados Seres de Luz, como gratitud y ofrenda amorosa. Y si me lo permiten, entre el regocijo que siento por esta Divina Presencia, les solicito tengan la bondad de ayudarme en el curso de mi sendero concediéndome las gracias que necesito para crecer interiormente y superar las tribulaciones que me esperan en el mundo exterior.” d.- Visualización: Luego de decir esto, fórmense la imagen de estar ante Hermanos Divinos llenos de generosidad y abundancia, que habrán de satisfacer todos sus pedidos con total Amor. Háblenles con respeto y sin temor, sin abrigar dudas. En la medida de la fe que pongan, así las Leyes Cósmicas los obedecerán en sus requerimientos. Recuerden que deben permanecer todo el transcurso del ejercicio en Amor, Respeto y Devoción, por la Jerarquía de los visitantes. En este momento abran su corazón a Ellos y hagan un examen de Conciencia, como si fuera un autosicoanálisis. Si tienen alguna duda, pídanles Luz. Si tienen algún dolor, pídanles Consuelo. Si tienen alguna culpa, pídanles Perdón. Pídanles con humildad lo que necesitan. Recuerden también las necesidades de otros -familiares, amigos, vecinos, etc.- y pidan también por ellos. Reserven un lugarcito para pedir por la humanidad y el mundo. No se olviden de nada y de nadie. Cuando terminaron los pedidos, agradézcanles por anticipado y súmanse en otra meditación. Esta deberá ser un poco más profunda y prolongada. En este momento más que en cualquier otro, la oración debe ser personal. Debe brotarles de lo más hondo del corazón, con todo el sentimiento, con la mayor confianza, con entrega total. Recuerden que ese será un momento de Comunión en vuestro Oratorio con los Arcángeles y que Ellos han venido a Ustedes por que han sido llamados, movidos por el más puro Amor. Ahora no hay motivos para callarse nada. Nadie los escucha. Todo es Paz, Felicidad y Armonía. e.- Despedida: Luego de esta meditación final, dispónganse para clausurar el ejercicio. Con los velones aún encendidos, prepárense para despedirse simbólicamente de los Arcángeles. Para ello deberán decirles esta Oración: “Amados Seres de Luz: les agradezco con todo mi corazón su presencia en mi Oratorio y, ya al final de este encuentro personal por hoy, me pongo al servicio de Ustedes con cuerpo, mente y espíritu, en la medida de mis capacidades, para que dispongan de mí en el trabajo Cósmico. Ustedes saben mejor que yo, el cómo, el cuándo y el qué. Yo sólo me entrego a Ustedes, en el nombre de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.” Esta fórmula (como todas las demás) puede ser modificada, por supuesto, conforme al sentimiento, creencia y confianza de cada uno. Seguidamente se pondrán de pie, harán la Señal de la Cruz o la que hubieren elegido y apagarán la vela. Al hacerlo deberán decir: La Paz, la Luz y el Amor quedan conmigo”. Podrán dejar encendidos o no los cuatro velones, pero si desean apagarlos, este es el momento adecuado. Enciendan la luz normal de la habitación, quiten la música y acomoden los elementos como para no tocarlos más hasta el día siguiente. f.- Este fue el Ritual correspondiente al Primer día. El Segundo día deberá repetirse sólo el punto 3, desde el párrafo “Ofrenda” hasta el párrafo “Despedida”. Finalmente, el tercer día deberá repetirse otra vez sólo el punto 3, pero desde “Ofrenda” hasta “Visualización”, para luego dar al Ritual el final definitivo que se detalla a continuación. (Es decir, el tercer día se omite el párrafo “Despedida”). 4) – CLAUSURA: Luego de haber cumplido desde la “ofrenda” hasta la “despedida” como en los días anteriores, ahora debemos disponernos a despedir los Arcángeles que nos visitaron en estos tres días para pedirles que vayan a visitar a las tres personas que hemos seleccionado antes. Para ello deberemos recitar la siguiente oración: “Amadas Presencias de Luz, les agradezco la visita a mi hogar y mi Oratorio con la que me honraron durante estos días. Ahora, lleno de la Luz que me obsequiaron, les pido con todo Amor que se dirijan a llevarla a otros Hermanos que los esperan. Ellos son Fulano, Mengano y Zutano, quienes ya los están aguardando. (Si no los envían a otros deberán decir: Ahora, lleno de la Luz que me obsequiaron los dejo volver al Reino de Luz de donde vinieron.) Yo ahora quedo en Paz, con la seguridad que en cada momento que los necesite podré invocarlos y recibir nuevamente su visita o inspiración. Por mi parte les doy nuevamente las Gracias y les abro las puertas de mi Hogar para que continuen su Misión bienhechora por toda la Eternidad”. Luego de estas palabras, toman la vela y acompañan a los Arcángeles al revés que el primer día, hacia la puerta o ventana principal de la ca
sa. Cuando llegan, visualizan el acto de despedirlos con toda la fuerza posible, exclamando: “Amadas Presencias de Luz… ¡Vuelvan al Cielo, que otros los esperan!” Luego de estas palabras finales regresan al Oratorio, apagan la vela y los velones, y quitan todo hasta dejarlo como acostumbran tenerlo. Fin del Ritual ¿Qué este Ritual es simple e ingenuo? ¡Sí, lo es! ¡Gracias a Dios! Recíbanlo, utilícenlo, disfrútenlo, compártanlo, divúlguenlo. Yo ya estoy bien pagado con los beneficios de haberlo practicado. Antes de despedirme, les aclaro que por cualquier dato accesorio que puedan necesitar quedo a vuestra disposición, aunque cualquier Hermano o Hermana con algo de experiencia en estas Artes y buena voluntad, está en condiciones de explicarlo, corregirlo y mejorarlo.